Rottanak explicó que, aunque el petróleo representa una pequeña proporción de la generación de energía, el carbón, responsable del 30 por ciento de la electricidad, requiere transporte con combustible, lo que eleva los costos totales de producción.
El ministro subrayó que, bajo la orientación del primer ministro Hun Manet, se instruyó a la cartera para asegurar al público, así como a los sectores industrial y comercial.
A su vez, afirmó que «el suministro eléctrico sigue siendo suficiente y estable, y que no se prevén aumentos de tarifas a pesar de la presión de los costos crecientes».
La situación de los combustibles, señaló, se ha visto afectada por las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, que perturbaron la refinación y transporte de petróleo, e impactaron los precios a nivel mundial, particularmente, en Asia.
El funcionario agregó que, en Camboya, los precios minoristas de gasolina y diésel también registraron incrementos como consecuencia de la situación global, aunque el gobierno mantiene el compromiso de proteger a los consumidores.
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