Ambos lugares fueron bombardeados este miércoles con drones en la localidad de Shukairi, situada en el estado de Nilo Blanco.
La información sobre las víctimas fue dada a conocer por Sheldon Yett, representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Jartum, quien agregó que también resultaron heridas numerosas personas, lo que provocó el cierre de varias escuelas de la región.
Asimismo, Unicef denunció en un comunicado que, desde el inicio de la guerra, se han registrado al menos 200 ataques contra escuelas y hospitales, privando a innumerables niños y niñas de lugares seguros para aprender y de acceso a atención médica esencial en todo el país.
Por otra parte, la organización no gubernamental sudanesa Sudan Doctors Network afirmó tras el ataque contra Shukairi que al menos 17 personas habían muerto durante el bombardeo.
En un comunicado publicado en redes sociales este miércoles, la entidad médica precisó que desde inicios de la semana, varias instalaciones civiles fueron atacadas, incluyendo una residencia de estudiantes, una central eléctrica y barrios residenciales.
Desde mediados de abril de 2023, Sudán está sumida en una guerra interna, tras avivarse las contradicciones por cuestiones de poder entre el jefe del Ejército, Abdel Fatah al-Burhan, y el líder de las Fuerzas paramilitares de Apoyo Rápido, Mohamed Hamdan Daglo.
Los combates destruyeron innumerables medios de subsistencia para sumir al país en una compleja espiral de hambre y muertes.
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