La televisora estatal Bolivia TV mostró el momento en que, enmanillado, el capo de origen uruguayo era conducido por miembros de la Agencia Antinarcóticos norteamericana (DEA, por sus siglas en inglés) hacia la aeronave que en estos momentos lo transporta.
Esta captura se llevó a cabo en un fuerte operativo policial en Santa Cruz bajo la dirección de la DEA, el Ministerio Público y la participación de cientos de efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y de la Unidad Táctica Operativa Policial (UTOP).
Según los reportes televisivos, como parte de esta operación se realizaron al menos cuatro allanamientos en los que habrían sido aprehendidos este delincuente y otras cinco personas supuestamente de nacionalidad venezolana, quienes le escoltaban.
De acuerdo con el canal estatal Bolivia Tv, la operación se inició cuando estos elementos realizaban una fiesta.
BTV difundió la señal de una televisora paraguaya en la que el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas de este país, Jalil Rachid, refirió que recibió información de sus pares bolivianos sobre este asunto.
“Hay un operativo que se desplegó en la madrugada. Desde las 2:00 (hora de Bolivia) están trabajando los colegas de Bolivia para acorralarle a él y su estructura (…)», comentó en ABC Cardinal.
La televisión mostró cómo durante horas el fuerte resguardo policial desde varias cuadras alrededor del punto de la captura restringía el paso de vecinos y transeúntes.
A inicios de esta semana, el ministro del Interior de Paraguay Enrique Riera reiteró que poseía información que confirmaba que Marset se encontraba en Bolivia; sin embargo, el Ministerio de Gobierno boliviano respondió a la prensa que no existía ninguna confirmación sobre su presencia.
Marset permanecía prófugo desde el 29 de julio de 2023, cuando logró escapar de un operativo policial en Santa Cruz de la Sierra durante la el Gobierno del expresidente Luis Arce.
Tras su fuga, ofreció entrevistas desde la clandestinidad en las cuales acusó de complicidad con el narcotráfico al entonces ministro de Gobierno Eduardo del Castillo, a quien identificó con el seudónimo de “Sonia”.
El capo uruguayo es acusado de liderar una red internacional de tráfico de drogas y es buscado por la justicia de Bolivia, Paraguay, Uruguay y Brasil, además de organismos internacionales como Interpol, Europol y la DEA.
Hasta 2023, en Bolivia estaba con otra identidad y tenía una vida social activa, pues era dueño y jugador de un equipo de fútbol de segunda división en Santa Cruz.
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