Programada para este viernes, la reunión fue pospuesta a petición del empresariado, confirmó a periodistas el secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), Daniel Durón.
“Aceptamos la propuesta entendiendo que ojalá sea para aproximarse (a las demandas de los sindicatos). Ya estamos a mediados del mes de marzo, demasiado tiempo para llegar a un acuerdo, y esperaríamos que el próximo miércoles tengamos planteamientos aceptables”, dijo el líder de la CGT.
El papel del Gobierno hondureño en este proceso es de facilitador, y busca que el ajuste salarial tome en cuenta variables como la inflación -al cierre de 2025 se situó en 4,98 por ciento-, el costo de la vida, la productividad y la realidad económica nacional.
El salario mínimo correspondiente a 2026, congelado en un promedio aproximado de 13 mil 985 lempiras (525 dólares) mensuales, debe ser retroactivo a partir del 1 de enero del actual ejercicio.
Ese monto varía según la actividad económica (10 sectores), el tamaño de la empresa (número de empleados) y la ubicación geográfica, ajustándose a la realidad de cada sector.
De manera preliminar, los sindicatos manejan propuestas de incremento que oscilarían entre el cinco y el 7,5 por ciento, dependiendo del tamaño de la empresa, la cantidad de trabajadores, el comportamiento inflacionario y los niveles de productividad, entre otros factores.
Durón subrayó que la futura remuneración debe estar influenciada por el alto costo de la vida y especialmente de la canasta básica, y por lo general -acentuó- se negocia tres o cuatro puntos arriba de la inflación.
Confió en que prime la histórica concertación entre las centrales sindicales y el sector privado, el cual sugiere fijar los nuevos valores del salario mínimo por debajo del índice de precios al consumidor (IPC).
“Nunca había visto una propuesta así, proponen debajo de la misma inflación, eso no es aceptable”, remarcó el dirigente gremial.
En su opinión, no sería un buen mensaje que la administración neoliberal del presidente Nasry Asfura se vea forzada a intervenir en las tratativas para llegar a un acuerdo.
Hace una semana, el ofrecimiento del empresariado fue de un ajuste de 2,5 por ciento, lo que, según Durón, es mucho más abajo de la inflación.
“Esa propuesta no causa negociación, eso es el 50 por ciento del IPC”, cuestionó.
rc/edu













