El Comité de Libertades del gremio precisó en un comunicado que los profesionales fueron detenidos durante allanamiento de sus viviendas, en puestos de control castrense o mientras desempeñaban sus labores.
Varias de esas detenciones estuvieron acompañadas de elevadas multas o condiciones restrictivas como arresto domiciliario, prohibición de acceso a la mezquita de Al-Aqsa o de usar las redes sociales, indicó.
La continua persecución de periodistas constituye una peligrosa escalada en la política de restricción de la libertad de información y un intento de disuadirlos de cubrir los acontecimientos y las violaciones israelí, estimó.
Esta semana, el gremio acusó a las tropas y los colonos israelíes de cometer 122 violaciones contra el sector solo en febrero.
Durante ese mes, en 52 ocasiones Israel impidió coberturas a los medios palestinos o detuvo a sus equipos mientras desempeñaban sus funciones, detalló el organismo en un comunicado.
También registró 17 casos de expulsión arbitraria de los profesionales que cubrían acontecimientos en los patios y alrededores de la Mezquita Al-Aqsa, en la zona ocupada de Jerusalén Este.
El Sindicato contabilizó ocho casos de disparos de bombas de gas y de sonido contra periodistas y otros seis de fuego con armas de guerra, lo cual constituye una amenaza directa a la vida y la seguridad de esas personas.
Según la Oficina de Medios del Gobierno en la Franja de Gaza, el Ejército israelí mató a 261 trabajadores de la prensa en ese enclave desde el inicio de la actual ola de violencia, en octubre de 2023.
La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura otorgó, en 2024, el Premio Guillermo Cano a los comunicadores palestinos que cubren el conflicto como reconocimiento a su labor.
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