“En realidad, este es un tema que el presidente (José Antonio) Kast había anunciado incluso en campaña y (…) lo entregó como mandato (…)”, aseguró el ministro boliviano de Relaciones Exteriores, entrevistado por Brújula Streaming.
Consideró Aramayo que las determinaciones asumidas por el ultraderechista Kast e incluidas en decretos emitidos el día de su toma de posesión, son “parte de la decisión soberana del país, ellos entienden que esa es una forma de controlar sus fronteras con Perú, con Bolivia”.
Ante las críticas de políticos y algunos medios nacionales, el jefe de la diplomacia boliviana expresó confianza en que las autoridades chilenas respetarán los acuerdos internacionales y actuarán de buena fe.
“Obviamente -comentó-, aquí siempre el principio de la buena fe, del respeto a los acuerdos internacionales y estamos seguros que Chile no va a ir por encima de ellos”.
Informó que el diálogo se mantiene, e incluso en el día de la toma de posesión de Kast ambas partes estuvieron explorando algunas fechas tentativas de concertación.
Opinó, sin embargo, que se debe dejar al menos el beneficio a la duda y no estigmatizar ni descalificar ya una relación que está en fase de construcción.
Respecto a la agenda y el diálogo, Aramayo subrayó que existe una historia entre ambos países y una reivindicación marítima irrenunciable para Bolivia.
“Naturalmente, aspiramos a poder transformar esta relación, a construir un escenario, un espacio que beneficie a ambos países. Entonces, tenemos que aspirar a que esto se dé de forma completa, pero hacerlo de forma seria y naturalmente entendiendo que también hay un conjunto de pasos intermedios que hay que atender”, expresó.
El ministro señaló que el diálogo con las nuevas autoridades chilenas avanza y que ambas cancillerías preparan una reunión de gabinete binacional.
Anticipó que, en ese encuentro, se abordará una agenda amplia que superará incluso los puntos acordados inicialmente con el excanciller chileno Alberto Van Klaveren durante la Administración del exmandatario Gabriel Boric.
Mencionó entre esos temas el comercio, la seguridad, migración, energía y combustibles.
“La agenda es bastante amplia, 300 mil bolivianos en suelo chileno, algunos de forma temporal, involucrados en la agricultura, la realidad es mucho más compleja. Entonces, hay muchos temas de agenda que van a permitir allanar un camino que esperemos corone con éxito el restablecimiento de relaciones en un tiempo no muy largo”, dijo.
Estas declaraciones tuvieron lugar en un contexto matizado por la firma de los seis primeros decretos de Kast, de los cuales el principal prevé reforzar las medidas punitivas y de seguridad contra la migración irregular bajo la denominación de Plan Escudo Fronterizo.
Ordena esa normativa a los ministerios de Defensa e Interior realizar cambios legales para desincentivar la inmigración irregular, modificar las reglas del uso de la fuerza en el enfrentamiento al ingreso clandestino a territorio chileno, así como construir barreras físicas en sectores considerados críticos.
La Política Nacional de Cierre Fronterizo, en tanto, queda establecida en otro decreto, el cual instruye a las carteras de Defensa, Interior y Bienes Nacionales incrementar los efectivos militares en la frontera Norte, mejorar la vigilancia mediante drones y sensores optrónicos, así como reforzar los sistemas de comunicación.
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