Según lo promediado, los pronósticos apuntan a una expansión de 1,6 por ciento, por debajo del registro de dos por ciento que prevaleció durante gran parte de 2025.
Varios datos recientes influyeron en la última medición auspiciada por el BCU.
El Indicador Mensual de Actividad Económica de diciembre confirmó que el país cerró 2025 en recesión técnica (dos trimestres consecutivos de descenso en la actividad) y con un crecimiento menor al esperado.
Por otro lado, el Índice Líder del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (ILC) fue negativo en febrero (-0,1 por ciento), lo que marca su primera caída en dos años y medio, aseguró El Observador.
Añade que los primeros datos del 2026 muestran una tasa neutra en enero y una negativa en febrero, lo que afianza la tendencia descendente que la actividad económica exhibe desde el tercer trimestre del año pasado.
Sin embargo, el gobierno mantuvo una meta de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2,2 por ciento anual, tal y como fijó en la la ley de Presupuesto.
La proyección presentada entonces por el Ministerio de Economía y Finanzas no está acompañada por el Comité de Expertos, que espera un crecimiento del PIB de 1,8 por ciento en el año y con estimaciones atenuadas para el quinquenio 2026-2030.
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