En el auditorio Marco Aurélio García, de la sede nacional del Partido de los Trabajadores, se reiteraron anoche también las denuncias contra las agresiones hacia ese territorio.
Dicha conmemoración fue instituida en 1979 por el entonces líder de la Revolución Islámica iraní, el ayatolá Ruhollah Jomeini, para visibilizar la lucha de Palestina y reforzar el apoyo mundial a su derecho a la autodeterminación.
El evento, con la presencia del embajador de Irán en Brasil, Abdollah Nekounam Ghadirli, reunió también a representantes oficiales de Cuba y el Frente Polisario, de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).
A ellos se unieron, además, revolucionarios de Venezuela, quienes recibieron muestras de respaldo a favor de la liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa y diputada, Cilia Flores, secuestrados en Estados Unidos desde el último 3 de enero.
Tras el acto, el vicepresidente del Instituto Brasil-Palestina, Sayid Marcos Tenório, resaltó a Prensa Latina que esta fecha simboliza una causa global vinculada a la justicia y la liberación.
Subrayó que también representa la confrontación entre los pueblos oprimidos y las fuerzas que, a su juicio, sostienen sistemas de dominación y ocupación.
Al respecto, participantes en el evento denunciaron las acciones militares de Israel contra Palestina desde octubre de 2023 hasta la actualidad y criticaron el respaldo político y militar estadounidense al agresor.
Junto a Palestina, la solidaridad se extendió también a Cuba, la RASD e Irán, en medio de una guerra a partir de los ataques del 28 de febrero de Estados Unidos e Israel, los cuales terminaron la vida del ayatolá Alí Jamenei, sucesor de Jomeini.
Para Ismene Serra, integrante del colectivo Borda Lucha, el apoyo a Palestina trasciende credos o identidades religiosas, pues “es imposible que cualquier ser humano no se conmueva con lo que ocurre allí”.
Relató al dirigirse al público que su participación en iniciativas solidarias surgió precisamente a partir del activismo por la causa palestina y subrayó la importancia de la cooperación entre pueblos y movimientos sociales.
Por otra parte, manifestó su rechazo a lo que calificó como intentos de destruir a una de las cunas de la civilización humana (Irán) y llamó a reforzar el respaldo internacional a favor de los que enfrentan agresiones o conflictos.
A juicio de sus organizadores, este acto en Brasilia evidenció que la causa palestina continúa movilizando solidaridad y la defensa de la autodeterminación se mantiene como una bandera de los movimientos progresistas en América Latina y el mundo.
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