Las agresiones comenzaron tras la circulación de un material difundido por una creadora de contenido y posteriormente replicado por la ex primera dama Michelle Bolsonaro, en el que se acusa a reporteros de celebrar los problemas de salud del otrora jefe de Estado.
El material en cuestión muestra a periodistas concentrados frente al hospital DF Star, en Brasilia, donde aguardaban información oficial sobre el estado de salud de Bolsonaro, quien fue trasladado el viernes al hospital desde la prisión donde cumple una sentencia de 27 años y tres meses por su participación en la trama golpista de 2023.
Según la Revista Forum, el video sugiere, sin presentar evidencias, que los profesionales de la prensa estarían deseando la muerte del exgobernante, quien se encuentra ingresado por una bronconeumonía bacteriana.
Tras la publicación del contenido en la cuenta en Instagram de Michelle Bolsonaro, que cuenta con millones de seguidores, varios periodistas que aparecen en el video comenzaron a recibir amenazas de muerte, insultos y mensajes intimidatorios en Internet, y uno de esos profesionales acudió a la policía para registrar una denuncia formal.
El episodio generó además la circulación de montajes y contenidos manipulados, entre ellos un video creado con inteligencia artificial que simula el apuñalamiento de una periodista.
De acuerdo con la Agencia Brasil, organizaciones que representan a profesionales de la comunicación repudiaron las agresiones y exigieron medidas de protección para los reporteros que trabajan frente al hospital.
La Federación Nacional de Periodistas (Fenaj), la Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo (Abraji) y el Sindicato de Periodistas Profesionales del Distrito Federal divulgaron comunicados en los que condenaron los ataques y alertaron sobre el riesgo que enfrentan los profesionales de la prensa.
“Es inadmisible que parlamentarios y figuras con espacio en el debate público utilicen su influencia para orquestar campañas de difamación e incitar agresiones contra profesionales de la prensa. Ese tipo de ataque no es solo una amenaza individual, es un ataque directo a la libertad de prensa y a la democracia”, señaló la Abraji.
La asociación también denunció que las agresiones no se limitaron al ámbito digital, pues al menos dos reporteras resultaron hostigadas cuando fueron reconocidas en la vía pública.
Por su parte, las otras dos organizaciones solicitaron protección para los trabajadores y recordaron que es deber del Estado garantizar la seguridad de los profesionales en lugares de interés periodístico.
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