A lo largo de la avenida George Washington, familias, turistas y amantes de las tradiciones dominicanas ocuparon aceras y graderías para presenciar el paso de los personajes carnavalescos, entre ellos los tradicionales diablos cojuelos que con sus máscaras, trajes vistosos y vejigas infladas, animaron al público en medio de un ambiente de alegría colectiva.
El Desfile, dedicado este año a la provincia de Puerto Plata, reunió a unas 170 comparsas en un recorrido que históricamente ocupa varias cuadras del paseo marítimo capitalino.
La dedicatoria también resaltó al taimáscaro, figura emblemática del carnaval puertoplateño creada en la década de 1990 por gestores culturales de esa provincia con el propósito de dotar a la festividad de un símbolo distintivo.
El personaje representa la fusión de raíces taínas, africanas e hispánicas presentes en la identidad nacional y se distingue por sus máscaras de gran tamaño, colores intensos y trajes elaborados con plumas, cintas y lentejuelas.
Las agrupaciones exhibieron coreografías y vestuarios que reflejan la diversidad cultural, mientras los ritmos de merengue y otras expresiones musicales acompañaban el evento.
Durante la tarde, el desfile avanzó por el Malecón entre diablos cojuelos, lechones, califés y los taimáscaros, protagonistas de honor de esta edición del carnaval.
El evento, organizado por el Ministerio de Cultura, reafirma cada año al carnaval como una de las manifestaciones más representativas de la identidad nacional y un espacio donde convergen tradición, creatividad y participación popular.
lb/mpv













