La ONG acusó en un comunicado a los soldados de ese país de profanar de forma sistemática las tumbas en ese territorio, lo cual, advirtió, representa una grave violación de las normas del derecho internacional humanitario.
El organismo analizó datos relacionados con 62 cementerios oficiales distribuidos en las cinco gobernaciones del enclave costero y destacó que Israel arrasó por completo 39 de ellos y dañó otros 19.
Aseguró que la destrucción generalizada de las tumbas no fue resultado de una necesidad militar, sino que tuvo como objetivo obstaculizar la posibilidad de identificar y documentar los restos.
Los ataques también atentan contra los fundamentos culturales y la memoria colectiva de la sociedad palestina, mediante la eliminación de pruebas físicas que documentan la continuidad de generaciones, advirtió.
El Observatorio señaló que esta política busca, además, borrar las pruebas relacionadas con los crímenes cometidos por el Ejército en Gaza.
La destrucción de tumbas no puede separarse de la lógica del genocidio porque atenta contra la comunidad palestina y sus condiciones materiales y morales de supervivencia, estimó.
Ante esa situación, llamó a la Corte Penal Internacional a incluir los crímenes de destrucción, exhumación y profanación de tumbas en las investigaciones en curso sobre la situación en Palestina.
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