Como se esperaba, el conservador Partido Popular (PP), con su actual presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, a la cabeza, dominó la cita a las urnas este domingo, pero con un margen menor en su distancia respecto a los socialistas del PSOE en España.
El PP alcanzó 33 escaños, el PSOE 30 y Vox 14, con lo cual vuelve a repetirse la perspectiva de alianza entre las dos fuerzas de derecha, si bien Mañueco tiene mejores márgenes de maniobra en relación con las elecciones de hace cuatro años.
Sin lanzar campanas al vuelo, el PSOE no oculta su satisfacción, con un candidato menos conocido a nivel nacional, pero muy afincado en su región, Carlos Martínez. Logró un avance de dos curules y cambión mucho las expectativas en torno a las encuestas.
Los sondeos daban por sentado el ascenso de Vox. Sin embargo, no pudo superar los 20 escaños que era una meta tipo secreto a voces y si bien, su papel como bisagra para formar gobierno se antoja esencial, no alcanzó la pujanza prevista.
Luego de caídas significativas en Extremadura y Aragón, hubo un cierto repunte de la izquierda en Castilla y León, aunque no de modo general. Esta región del noroeste de España acentuó el descalabro de partido más a la izquierda del PSOE.
El grupo Sumar, Podemos e Izquierda Unida (IU) se fueron de vacío en Castilla y León. Pero, en todo caso, dio al PSOE esperanzas de cambiar un panorama que parecía en picada hacia las elecciones generales de 2027.
Resta en el año en curso, las elecciones en Andalucía, un feudo del PP de relevancia con Juanma Moreno de líder, que enfrentará a la actual vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Moreno es uno de los llamados Barones del PP de mayor prestigio y lo señalan incluso, como presidenciable a futuro en el país. Por ahora deberá concentrarse en Andalucía, que no es poca cosa por su importancia económica y cultural en España.
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