La idea fue expresada por el presidente egipcio, Abdel-Fattah El-Sisi, durante conversaciones telefónicas con los líderes de Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, detalló en un comunicado su portavoz, Mohamed El-Shennawy.
El mandatario reafirmó que Egipto se solidariza con sus socios árabes y anunció que está dispuesto a brindar todas las formas posibles de apoyo para salvaguardar la seguridad y la estabilidad de los estados del golfo Pérsico.
Estamos intensificando los contactos diplomáticos y los esfuerzos internacionales y regionales para detener la guerra en curso lo antes posible y evitar una mayor escalada, subrayó.
Durante una reunión, celebrada aquí la pasada semana, en la sede de la Liga Árabe, el ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, pidió activar los marcos de cooperación, incluida la formación de una fuerza árabe.
El canciller enfatizó la necesidad de colaborar para abordar las amenazas que enfrenta Oriente Medio.
Consideró que ese contingente puede ayudar a proteger la seguridad y la soberanía de los países árabes.
La idea es un sueño regional desde 1950, cuando se firmó el Tratado de Defensa Conjunta y Cooperación Económica, aunque nunca se activó. En 2015, en una cumbre celebrada en el balneario egipcio de Sharm el-Sheikh, se analizó el mismo tema.
Este fin de semana, El-Sisi llamó a reducir las tensiones regionales, comenzar el diálogo y adherirse al derecho internacional.
Advirtió que la zona se encuentra en una encrucijada histórica y estimó que enfrenta serios desafíos con implicaciones directas para la situación interna de Egipto.
El conflicto en curso acarrea amplias repercusiones económicas, humanitarias y de seguridad que “nadie podrá evitar y que afectarán a todos sin excepción”, aseguró el gobernante, según un comunicado oficial.
Instamos a reducir la tensión, priorizar el diálogo y la razón, así como a la necesidad de adherirse a las reglas del derecho internacional, insistió.
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