Durante su intervención en el programa “El Sol de la Mañana”, Díaz enfatizó que la estabilidad macroeconómica es la principal defensa ante choques externos y envió un mensaje de tranquilidad a la población, reiterando que se trabaja para mitigar el impacto del alza en los combustibles y garantizar el abastecimiento de los productos básicos.
El funcionario detalló que el Gobierno mantiene sesiones permanentes, en coordinación con instituciones sectoriales como el Ministerio de Agricultura, y que existe una estrecha colaboración con el Banco Central para tomar decisiones que preserven la estabilidad económica, social y política.
De manera preventiva, explicó que durante el primer trimestre se completó gran parte del financiamiento establecido en el Presupuesto General del Estado 2026.
Además, se ha creado un espacio fiscal que permitiría redistribuir partidas menos prioritarias hacia los sectores más vulnerables, amortiguando así los efectos de la crisis, detalló.
Díaz destacó la sólida credibilidad crediticia del país, lo que facilita —de ser necesario— el acceso a financiamiento internacional con tasas competitivas, comparables a las de naciones con grado de inversión.
También aseguró que el sistema financiero cuenta con depósitos suficientes para disponer de recursos si se requieren.
El ministro puntualizó que el aumento del petróleo provoca alzas en otros rubros, como la energía eléctrica, pero que gracias a la diversificación de la matriz energética, el impacto será menor que en crisis anteriores.
Sobre el déficit estructural del Producto Interno Bruto (PIB), actualmente cercano al 3.0 por ciento, reconoció que esta situación ha limitado históricamente la capacidad de inversión del Estado.
Sin embargo, subrayó que uno de sus objetivos principales es revertir la tendencia de baja inversión pública, un complemento indispensable para el crecimiento económico y la inversión privada.
Agregó que también se estudian estrategias para adoptar medidas administrativas contra la evasión fiscal, con el fin de aumentar los ingresos del Estado y disponer de recursos para impulsar la inversión.
La semana pasada el Gobierno dominicano dispuso un subsidio de mil 189.8 millones de pesos (unos 19.53 millones de dólares) para amortiguar el impacto de la volatilidad de los mercados petroleros internacionales, marcada por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Como parte de esta política, las autoridades decidieron mantener congelado el precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP), uno de los combustibles de mayor consumo doméstico, mientras aplicaron un reajuste de cinco pesos (0.08 dólares) por galón en las gasolinas y el gasoil.
Según las autoridades, el incremento representa alrededor de un dos por ciento en las gasolinas y 1.7 por ciento en el gasoil.
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