Un informe sobre Ciudades y Demografía Empresarial, publicado por la Confederación General Italiana de Empresas, Actividades Profesionales y Trabajadores Autónomos (Confcommercio), apunta que entre las principales causas de ese problema se encuentra el cambio en patrones de consumo, por un aumento sustancial del comercio electrónico.
En ese análisis, elaborado por expertos de la Oficina de Investigación de Confcommercio, se evaluó la situación que enfrentó entre esos años la actividad comercial en 122 ciudades italianas, incluidas 107 capitales de provincia y 15 municipios, entre los más poblados del país.
Se pudo apreciar en ese estudio que entre 2015 y 2025 el comercio electrónico casi se triplicó, con un crecimiento de 98,4 puntos porcentuales, al pasar de 31 a más de 62 mil millones de euros, y tan solo en ese último año “las ventas en línea representaron más del 11,0 por ciento de los bienes adquiribles y 18,0 puntos de los servicios”.
Estas cifras representan una reducción significativa en el número de tiendas físicas y una transformación de la organización de la oferta comercial, a pesar de un aumento del 14,4 por ciento en el índice total de ventas minoristas entre esos 10 años, pues los pequeños negocios ceden ante las ventas en línea, alertan los expertos.
Los analistas de Confcommercio destacaron en el texto que la significativa contribución de las empresas de propiedad extranjera al sector minorista y público, con un aumento de 134 mil unidades, frente a un descenso de 290 mil en las empresas italianas en la década analizada. Entre los hallazgos más llamativos de ese estudio se encuentra el apreciable declive generalizado de las actividades comerciales tradicionales, especialmente en sectores relacionados con productos no alimentarios.
Los estanquillos de prensa se redujeron durante esa etapa en un 51,9 por ciento, mientras que las tiendas de ropa y calzado descendieron en 36,9 puntos porcentuales y las de muebles y ferretería en un porcentaje de 35,9 puntos, lo que indica una contracción de la oferta minorista tradicional, especialmente en los centros urbanos.
Sin embargo, algunos negocios relacionados con los servicios y la demanda turística se desmarcaron de esa tendencia negativa, pues se apreció un crecimiento del 35,0 por ciento en los restaurantes y, sobre todo, de 184,4 puntos porcentuales en el apartado de “otros alojamientos”, una categoría que incluye alquileres a corto plazo.
Los datos publicados a nivel nacional sobre la crisis del comercio minorista en establecimientos físicos son extremadamente preocupantes, pues en Italia casi dos negocios de ese tipo desaparecen cada hora pues, solo en 2025, cerraron sus puertas aproximadamente 17 mil, a razón de unos 46 por día, concluye ese informe.
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