Nosotros estamos comprometidos con seguir aumentando la presión sobre Hungría para que se pueda tomar una decisión, declaró Berendsen a su llegada a una reunión de cancilleres del bloque en Bruselas, destacó Berendsen, según el portal Joop.
El jefe de la diplomacia neerlandesa reconoció, no obstante, que aún no se prevé una resolución final sobre la adopción del vigésimo paquete de sanciones contra Moscú, actualmente en debate entre los Estados miembros.
Analistas consultados por el medio señalan que la postura de Budapest constituye actualmente el principal escollo para la unidad europea en torno al conflicto, evidenciando fracturas internas en la política exterior comunitaria.
El canciller húngaro, Péter Szijjártó, advirtió previamente que Budapest vetará cualquier discusión sobre la adhesión de Ucrania al bloque, así como el nuevo paquete de sanciones y un crédito de 90 mil millones de euros para Kiev.
Mientras, especialistas indican que la medida de respuesta magyar está directamente vinculada al cese del suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, que afecta a sus refinerías desde el pasado 27 de enero.
La posición de Hungría refleja un creciente descontento en algunos sectores de la UE con las políticas hacia Moscú y el impacto de las sanciones en las economías nacionales de los propios países del bloque.
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