Polexit es una amenaza real hoy, escribió Tusk en la red social X, tras el veto del presidente Karol Nawrocki a la ley que autorizaba créditos para compras militares mediante el programa europeo SAFE.
El jefe de gobierno polaco señaló que tanto las agrupaciones de ultraderecha como la mayoría del partido Ley y Justicia impulsan esa separación, contando con el presidente como «su protector».
Según analistas políticos, el veto presidencial ha reavivado el debate sobre la permanencia polaca en el bloque comunitario, generando incertidumbre sobre el futuro de los fondos europeos destinados a Varsovia.
Tusk afirmó que existen países y movimientos políticos que buscan «destruir la Unión Europea», aunque evitó mencionarlos directamente.
Expertos en relaciones internacionales consideran que una eventual salida de Polonia del bloque alteraría significativamente el equilibrio geopolítico en Europa del Este y debilitaría la posición comunitaria frente a Rusia.
La Comisión Europea aprobó en enero un paquete de 44 mil millones de euros para Varsovia en el marco del programa SAFE, cuya implementación queda ahora en entredicho tras el veto presidencial a la legislación habilitante.
jha/ehl/amp













