El mandatario pidió la renuncia de la primera ministra, Danielle Mirelles, lo que arrastra a todo el gabinete ministerial, en lugar de que lo haga el Legislativo, como era previsible.
Poco antes del cese, el mandatario dijo en un breve diálogo al paso con reporteros que iba a reunirse con el gabinete ministerial para evaluar la posible decisión del Legislativo y ayer sostuvo que sus ministros son técnicos capacitados y lo demostrarán.
Comentó también que las declaraciones de bancadas opuestas contra el otorgamiento de confianza en el gabinete, estaba motivada en que la mayoría de los congresistas postulan a la reelección en lo comicios generales del próximo 12 de abril, es decir por afanes electorales.
Un sondeo periodístico verificó hace unos días que la mayoría de las bancadas parlamentarias se negaban a otorgar la denuncia al gabinete Miralles, al igual que 57 legisladores, casi la mirad del plenario.
Tras asumir el 24 de febrero la presidencia, designado por el Congreso en reemplazo de José Jerí, Balcázar nombró primera ministra a Miralles, quien había ocupado la cartera de Economía en la administración precedente y ratificó a la mitad de titulares anteriores.
La caída del gabinete ministerial es considerada por analistas la confirmación de la fragilidad de la administración de Balcázar, a lo que se agregan, entre otros factores, denuncias de copamiento de los ministerios por el partido Alianza para el Progreso, del acaudalado empresario César Acuña y favorecimiento a allegados a su familia.
El congresista Diego Bazán, del neoliberal partido Renovación Popular, dijo que la caída de la primera ministra era previsible por las debilidades del gobierno de Balcázar y puso en duda que este pueda permanecer en el cargo antes de completar su mandato el 28 de julio próximo, cuando asumirá el gobernante elegido el 12 de abril.
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