Se trata de la reacción a la iniciativa lanzada por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, quien en entrevista radial planteó habilitar “la participación de pequeños accionistas” en las empresas estatales.
Esto sería en ámbitos como las telecomunicaciones, electricidad combustibles, obras sanitarias, entre las principales.
A la vicepresidenta de la República, la propuesta le sorprendió. “Hay ámbitos colectivos donde me parece que estas cosas tienen que trabajarse”, apuntó según La Diaria.
Otra reacción vino del senador frenteamplista Gustavo González, del Partido Socialista, quien consideró que el asunto debe ser consultado de antemano con los trabajadores.
El legislador señaló que la iniciativa de Sánchez, sobre la cual el presidente Yamandú Orsi adelantó una especie de venia, “no está en el programa del Frente Amplio.
“Para que las empresas públicas puedan cumplir su rol clave para el país es necesario implementar transformaciones que las potencien en sus capacidades”, opinó a su vez el diputado del FA, Joaquín Sequeira, del Movimiento de Participación Popular, donde Sánchez comparte militancia.
“Lo que estamos proponiendo nosotros no es lo que algunos ansían, que es vender las empresas públicas”, ya que “no se pueden vender acciones de las empresas públicas”, aclaró más adelante el propio Alejandro Sánchez, quien subrayó no estar en el «bando de los neoliberales».
Explicó que se trataría de generar “fideicomisos, obligaciones negociables o la construcción de sociedades anónimas propiedad de nuestras empresas públicas” que coticen en bolsa, como ya sucedió en el caso de la energía eléctrica. Sin embargo, Cosse opinó que hay muchos temas pendientes sobre las empresas estatales, en particular la política de energía, “qué lugar le vamos a dar al hidrógeno”, y qué posición respecto a la búsqueda de hidrocarburos.
También sobre “el papel de las telecomunicaciones en el mundo actual, el rol de la ciencia con estas empresas y otra gran cantidad de cuestiones en agenda que me parecen importantes que hay que discutirlas en colectivo como lo que son”, subrayó.
Por su parte el Comité Central del Partido Comunista manifestó que el futuro de las empresas del Estado “debe darse sobre la base de respetar los pronunciamientos ciudadanos sobre ellas, garantizando la propiedad estatal de las mismas”.
Al respecto propuso resolver asimetrías que hoy “otorgan ventajas a las empresas privadas” que compiten con las de carácter público.
Del lado de la oposición política varios legisladores vieron con buenos ojos la idea de cambiar las reglas sobre las empresas estatales.
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