Aunque Pierre-Auguste Renoir no necesita motivaciones adicionales para atraer al público, los organizadores de la muestra en uno de los museos más importantes de Francia y del mundo resaltan que desde 1985 no se dedica una retrospectiva al artista en la Ciudad de la Luz, realizada entonces por el Grand Palais.
Centrado en la figura humana, el nativo de Limoges inventó una forma de pintar fluida y ligera, llena de luz y color, enfocada en las relaciones entre hombres y mujeres, subraya Orsay en la invitación a la exposición prevista hasta el 19 de julio en la otrora estación de trenes acariciada por el río Sena.
Varias de las principales obras del artista integran la muestra, con la oportunidad de contemplar El almuerzo de los remeros, gracias a un préstamo excepcional de la Phillips Collection de Washington.
La Galería Nacional de Londres y el Museo de Bellas Artes de Boston colaboraron también con la institución parisina.
La expo dedicada a Renoir abrió apenas una semana después de que Orsay entrara en un período de remozamiento hasta el verano del 2028, pero sin cerrar sus puertas al público.
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