Durante un pronunciamiento en el Senado, el legislador afirmó que las facciones Primeiro Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) no se ajustan a la definición de terrorismo, al carecer de motivaciones políticas o ideológicas.
Kajuru señaló que, aunque estas estructuras generan violencia y controlan territorios donde el Estado tiene limitada presencia, su actuación responde fundamentalmente a intereses económicos vinculados al crimen organizado.
El parlamentario reconoció la importancia de la cooperación internacional frente al delito transnacional, pero advirtió sobre los riesgos de medidas que puedan abrir espacio a injerencias externas y afectar la soberanía de Brasil, según reportó el portal de noticias del Senado.
Al respecto, hizo referencia a la política del expresidente estadounidense Donald Trump, al recordar que su administración impulsó la clasificación de carteles en América Latina como organizaciones terroristas, en una estrategia que generó tensiones regionales.
«En lo que respecta al Gobierno de Donald Trump, candidato a emperador del mundo, es necesario tener cuidado. No podemos olvidar que, el año pasado, clasificó como terroristas a carteles de México y Venezuela», advirtió el legislador.
Kajuru recordó que esa clasificación se extendió al Ejecutivo venezolano, lo que llevó al cerco militar a Caracas y al secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, quienes se encuentran detenidos en territorio norteamericano.
Sectores políticos, mediáticos y académicos de Brasil han advertido sobre la eventual decisión de Estados Unidos de clasificar al PCC y al CV como organizaciones terroristas, al considerar que podría abrir tensiones geopolíticas y afectar la soberanía nacional, después de que reportes de prensa indicaran esa posibilidad.
La polémica medida ampliaría las facultades de Washington para sancionar a individuos, bloquear activos e incluso justificar operaciones extraterritoriales, alertaron varios especialistas.
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