El periódico digital El Economista aborda el tema este miércoles, debido a las grandes probabilidades de este aumento con repercusión global.
Señala la publicación que la revisión del cuadro macro del BCE y la FED guiará la perspectiva de una subida de tipos en Europa y de recortes en Estados Unidos.
El cambio en las previsiones macroeconómicas de los bancos centrales es clave en las reuniones esta semana, pues la guerra contra Irán suma dos subidas de tipos en Europa y borra un recorte previsto en Estados Unidos en 2026.
Indica la publicación que la guerra trastoca el escenario para los futuros movimientos en los tipos de interés, tanto en la zona euro, como en Estados Unidos.
Por tanto, esta semana es un momento clave para ver cómo están examinando la situación económica, tanto la Reserva Federal, como el Banco Central Europeo, tras el estallido del conflicto y la subida de los precios de las materias primas energéticas.
El encarecimiento del gas y del petróleo tienen potencial para presionar al alza la inflación de forma general, algo que cambia por completo los planes de los dos principales bancos centrales del planeta.
Así, en las dos reuniones que van a tener lugar esta semana, el miércoles para la FED, y el jueves para el BCE, la actualización del cuadro de previsiones macroeconómicas de los dos organismos cobra especial importancia.
Y más, teniendo en cuenta que ambas instituciones llevan ya meses insistiendo en la importancia de que sean los datos macroeconómicos los que guíen su política.
En el caso del BCE, porque hasta el inicio de la guerra de Irán, era muy complicado saber si el próximo movimiento sería un recorte de tipos, o un aumento.
Ello debido a que la situación de inflación en la euro zona se encuentra en uno de estos raros momentos de equilibrio. Si se moviese al alza, el banco central se inclinaría por subir tipos, y al contrario, si la inflación empezase a dar señales de debilidad.
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