Las dificultades generadas por esa situación impiden la atención médica a los ciudadanos afectados por ese padecimiento, descrito como “ladrón de la vista» y considerado entre las principales causas de ceguera irreversible, añadió el especialista sobre el tema doctor Mike Maingrette, citado por el diario.
La crisis socioeconómica obstaculiza en especial la prevención, detección y tratamiento del glaucoma, sobre todo y de manera desproporcionada entre las poblaciones afrodescendientes, agregó el también presidente del Comité Nacional para la Prevención de la Ceguera.
Los conocimientos sobre esa enfermedad –opinó el experto- son muy limitados entre la población, pese a su alta prevalencia, lo cual refuerza su peligrosidad y justifica el concepto de “un ladrón silencioso de la vista».
Según el médico, por lo general, el glaucoma carece de síntomas, pues “la visión central se mantiene normal durante mucho tiempo. La pérdida comienza con la visión periférica, es decir, la lateral, que el paciente no percibe».
Muchas personas –precisó- buscan atención médica de forma tardía, cuando el daño ya es significativo. “La enfermedad ataca progresivamente el nervio óptico, un componente esencial de la vista que transmite la información visual del ojo al cerebro. Una vez dañada esa parte, sus fibras nerviosas no pueden regenerarse”.
El doctor Maingrette, también jefe del departamento de oftalmología del Hospital Infantil Grace, reconoció que la verdadera magnitud del problema sigue siendo difícil de cuantificar, además de que en Haití falta “un registro nacional de glaucoma fiable”.
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