La Oficina Central de Estadística Palestina y la Autoridad Palestina del Agua emitieron una declaración conjunta que reflejan la realidad de la crisis hídrica en ambos territorios y sus repercusiones en la población, especialmente entre las mujeres y las niñas.
Israel controla más del 85 por ciento de las fuentes subterráneas en las principales cuencas de la Ribera Occidental, lo que limita la capacidad de los palestinos para desarrollar sus recursos o acceder a una parte justa de ellos, señaló el texto, emitido con motivo de celebrarse el próximo 22 de marzo el Día Mundial del Agua.
En Cisjordania, más de un millón de mujeres, o el 61,5 por ciento de la población femenina total, viven en zonas donde la cuota diaria de agua per cápita no alcanza el mínimo recomendado internacionalmente de 100 litros por persona diarios, denunció.
Ambas instituciones destacaron que en esa región las precipitaciones anuales superan los 165 millones de metros cúbicos, pero gran parte de ella se pierde sin ser utilizada por las restricciones impuestas a la construcción de instalaciones de almacenamiento.
En la Franja de Gaza, los datos muestran un fuerte descenso en el suministro del líquido, subrayaron.
Al respecto, señalaron que los gazatíes consumen de 15 a 21 litros diarios, muy inferior a las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, que cifra en 100 litros las necesidades mínimas. El 77 por ciento de las familias en Gaza dependen de camiones cisterna como su principal fuente de suministro, detalló el informe.
Se estima que más del 85 por ciento de las instalaciones de saneamiento en la Franja sufrieron daños, y cerca del 57 por ciento de la población está expuesta a aguas residuales a menos de 10 metros de sus hogares, indicó.
El documento afirmó que 700 mil mujeres y niñas en el enclave costero tienen dificultades para mantener su higiene personal debido a la escasez del líquido y de suministros básicos.
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