Inaugurar este Año Internacional no es solo un acto protocolario, es la ratificación de nuestro compromiso por transformar la realidad de miles de agricultoras, declaró Pinto.
La vicemandataria afirmó que cuando se invierte en las mujeres rurales se enfrentan directamente problemas como la desnutrición infantil.
La representante de la FAO en Ecuador, Gherda Barreto, destacó que la meta es consolidar sistemas agroalimentarios inclusivos, resilientes y sostenibles, reconociendo a las agricultoras como pilares de la seguridad alimentaria y la agrobiodiversidad del país.
Igualmente, la representante de Naciones Unidas en esta nación sudamericana, Laura Melo, indicó que el liderazgo femenino puede cerrar brechas históricas de desigualdad en la ruralidad y que el progreso de una agricultora repercute directamente en su comunidad y en el país.
Durante el panel “Mujeres líderes y agentes de cambio en la ruralidad”, lideresas indígenas y amazónicas analizaron acceso a mercados, relevo generacional e innovación productiva en comunidades rurales del país.
Las participantes forman parte del Mecanismo para Bosques y Fincas (FFF) de la FAO, presente en Ecuador desde 2019, que ha movilizado más de 4,6 millones de dólares y beneficiado a 14 mil 600 familias rurales.
El FFF ha promovido prácticas sostenibles en 211 mil hectáreas, el 49 por ciento de los beneficiarios son mujeres y el 75 por ciento pertenece a pueblos indígenas, lo cual evidencia un enfoque inclusivo y equitativo en la ruralidad ecuatoriana.
El evento concluyó con la ceremonia ancestral Tsankmamu, liderada por mujeres Shuar de la Asociación Tsapau, donde se entregaron productos de huertos ancestrales a autoridades como símbolo de la integración entre saberes tradicionales y políticas públicas.
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