Olvidado durante mucho tiempo, tuvo entre sus fundadoras a Clara Campoamor, impulsora del derecho al voto de la mujer en España.
El sitio surgió en 1926 y fue clausurado por la dictadura franquista en 1939, en medio de la Guerra Civil.
Junto a Campoamor, formaron parte del Lyceum Ernestina de Champourcín, Victoria Kent, María de Maeztu y Concha Espina, además de numerosas féminas, consagradas a debates sobre derechos civiles, iniciativas culturales y programas sociales, como la Casa de los Niños, una guardería gratuita para hijos de mujeres obreras.
Asimismo, el Comité del Libro para el Ciego, que fomentaba la lectura y la educación para personas con discapacidad visual.
En un acto celebrado frente a la casa de las Siete Chimeneas, primera sede de la institución, en la Plaza del Rey de Madrid, el secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí, junto a familiares de las socias del Lyceum Club Femenino, destacó que el homenaje es parte de las “muchas de las batallas
inconclusas por la igualdad se empezaron a fraguar, de forma pionera aquí”.
Vamos en busca de un rastro que, en verdad, nunca ha desaparecido. Fue acallado por la violencia de las armas y las instituciones franquistas, denostado, invisibilizado, forzado al exilio, pero estuvo siempre ahí; porque corre por las venas de nuestra historia y de nuestra cultura, argumentó Martí.
Durante este año, se pondrá en marcha un programa cultural que incluye una exposición, charlas, proyecciones y propuestas musicales y de creación contemporánea, para recuperar el legado de cientos de mujeres cuya labor fue fundamental para la modernización de España.
El encuentro contó además con la participación de la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert de León, de la comisaria del centenario, Tània Balló, y de familiares de antiguas socias del Lyceum.
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