La declaración dio pie de inmediato a ataques de partidarios de privatizar la empresa o desaparecerla pese a que en años recientes inauguró una moderna refinería con alta capacidad de producir gasolinas, diesel y gas licuado de petróleo que, lo cual, según sus defensores, puede salvar a la empresa de su crisis financiera.
Alfaro fue más allá y anunció una primera inyección de fondos por más de 500 millones de soles (147 millones de dólares), a fin de que la refinería pueda operar y suministrar los citados productos al mercado interno.
El papel que debe cumplir Petroperú ha cobrado importancia tras la reciente crisis de abastecimiento por una explosión que inutilizó durante cerca de dos semanas el gasoducto que provee al pais de gas natural y por la previsible alza de la cotización del petróleo debido a las derivaciones de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán.
El citado monto se invertirá en la compra de crudo para que la refinería de la provincia norteña de Talara opere al tope de su capacidad de procesamiento de 95 mil barriles diarios de crudo y el pago de compromisos de corto plazo de Petroperú.
“Lo primero es darle operatividad a Petroperú, que está a punto de paralizar operaciones. Es un financiamiento momentáneo mientras se recuperan los créditos y se busca financiamiento exterior”, precisó el ministro Alfaro.
El ministro de Energía y Minas señaló que es necesario detener el deterioro financiero de Petroperú y advirtió que “Sería una irresponsabilidad del gobierno descuidarla”.
“No podemos dejar que Petroperú fracase, porque si fracasa Petroperú, fracasa todo el país”, aseveró.
Por otra parte, los ministerios de Economía y Finanzas y Energía y Minas precisaron en un documento público que la provisión de fondos no correrá por cuenta del fisco sino por Petroperú y se ha calculado la factibilidad de que lo haga.
“Se busca preservar la operatividad de una empresa estratégica para el país, en beneficio de la población y en resguardo de la seguridad energética nacional durante su proceso de fortalecimiento y sostenibilidad financiera”, agregó el pronunciamiento.
El anuncio gubernamental dio a furibundos ataques del derechista extremo Fernando Rospigliosi, quien dijo que Petroperú es sinónimo de derroche y desperdicio, y del economista neoliberal Manuel Adrianzén, quien sostuvo que el país debe deshacerse de la empresa.
El presidente de la Confederación de Empresarios Privados (Confiep), Jorge Zapata, considero posible que el reemplazo de la primera ministra, Denisse Mirelle -quien como ministra de Economía impulsó la reorganización de Petroperú- tenga que ver con un cambio de política oficial respecto a la petrolera estatal.
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