En un comunicado, el ejército iraní declaró que varias instalaciones en esos países se han convertido en “objetivos directos y legítimos”, entre ellas la refinería Samref y el complejo petroquímico Jubail en Arabia Saudita, el yacimiento de gas Al-Hosn en Emiratos Árabes Unidos y el complejo petroquímico Mesaieed en Qatar, vinculado a la empresa estadounidense Chevron.
Asimismo, mencionó otras infraestructuras energéticas como posibles blancos, incluyendo instalaciones en Ras Laffan.
Las autoridades iraníes emitieron una advertencia a civiles y trabajadores para evacuar de inmediato las zonas cercanas a dichas instalaciones y trasladarse a lugares seguros.
El anuncio se produce tras bombardeos contra la refinería de Asaluyeh y otras instalaciones vinculadas al yacimiento de gas South Pars, en el sur de Irán, atribuidos a Estados Unidos e Israel. Este yacimiento, ubicado en el Golfo Pérsico, es uno de los mayores del mundo y es compartido con Qatar.
Desde el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel mantienen operaciones militares contra Irán, en un conflicto que ha dejado cientos de víctimas, incluyendo al Líder Supremo Ali Jamenei y a altos funcionarios de seguridad.
En respuesta, Teherán ha lanzado misiles y drones contra Israel y contra lo que considera intereses estadounidenses en la región. Algunos de estos ataques han provocado víctimas y daños a infraestructuras civiles, lo que ha sido condenado por los países afectados.
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