Bruselas busca allanar el camino aprobando fondos para reparar el tramo ucraniano del oleoducto Druzhba, por donde fluye petróleo ruso hacia Hungría, Eslovaquia y República Checa, según reportó el diario Le Soir.
Analistas europeos ya arribaron a Ucrania para evaluar los daños, aunque sin incluir a representantes de Budapest o Bratislava.
Este acuerdo ofrece a Orbán una oportunidad para salir de una situación de punto muerto en las relaciones con la UE, señaló el medio, al añadir que «existe la posibilidad de un avance antes de la cumbre del jueves».
Varios especialistas consideran que el desbloqueo del Druzhba es una moneda de cambio crucial.
Sin embargo, Budapest mantiene su postura desafiante. El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, calificó el intercambio de cartas entre la UE y Kiev como una «farsa» para engañar a todos.
El bloqueo petrolero se estableció en connivencia entre Bruselas, Berlín y Kiev», denunció.
Por su parte, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, rechazó las explicaciones técnicas ucranianas.
El oleoducto ha fallado 22 veces, no creemos en cuentos de hadas. Si hay petróleo, habrá dinero; si no, no. Ucrania no puede contar con nuestro apoyo mientras no nos dé lo que merecemos, sentenció.
A pesar del optimismo cauteloso en Bruselas, fuentes comunitarias admiten a Politico que, aunque «hay cierto impulso» con el tema del oleoducto, la cuestión del crédito «sigue abierta».
Algunos analistas europeos sugieren que Orbán podría no ceder hasta después de las elecciones en Hungría el próximo mes.
El préstamo en disputa, de 90 mil millones de euros, es vital para Kiev, que según el diario, enfrentaría problemas de liquidez hacia abril, aunque un reciente crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) por ocho mil 100 millones de dólares le otorgaría un respiro hasta mayo.
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