Durante la reunión mensual concluida este jueves, se acordó mantener los tipos de interés de referencia a corto plazo en el 0,75 por ciento, aunque varios economistas vaticinan un incremento inevitable en los próximos meses.
Tras analizar diversos indicadores económicos, internos y externos, los directivos de la entidad financiera consideraron probable que la economía nipona continúe creciendo de forma moderada.
Al mismo tiempo, la entidad observó que el aumento de los precios del crudo a nivel mundial podría ejercer presión al alza sobre la inflación y lastrar el crecimiento.
El BoJ corroboró que tiene previsto subir los tipos de interés gradualmente si la actividad económica y los precios mejoran, en línea con su informe de enero.
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