El SAG ya activó los protocolos establecidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal para contener el virus y evitar su propagación a otras zonas del país.
Las medidas incluyen el reforzamiento de la vigilancia tanto en cuerpos de agua como en traspatios y centros productivos.
Pese al brote, Chile mantiene su estatus de país libre de influenza aviar altamente patógena al no existir casos en planteles comerciales.
El H5N1 es un virus que provoca elevada mortalidad en aves silvestres y domésticas, se transmite a mamíferos y ocasionalmente a humanos, por lo que es considerado como una amenaza para la salud pública.
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