De acuerdo con una fuente gubernamental que pidió el anonimato, la publicación advierte que Mariaca no fue informado del operativo para detener al capo del crimen organizado precisamente por esa desconfianza.
Esta hipótesis es compartida por los analistas Diego Ayo, Edwin Herrera y Raúl Peñaranda, además del especialista en derecho constitucional Arturo Yáñez, informa el medio.
Tal punto de vista surgió porque el propio Mariaca afirmó que se enteró de la operación policial en la madrugada del día en que se ejecutó, mientras que el jefe de la Policía Boliviana, Mirko Sókol, sostuvo que el éxito de esa intervención se garantizó con la reserva de la información para evitar las filtraciones.
Herrera recordó que, en 2023, cuando Marset logró escapar de un operativo en Santa Cruz, Mariaca era fiscal departamental, y en ese período el Ministerio Público no investigó “las actividades fachadas de Marset que incluían la compra de equipos de fútbol, realización de espectáculos musicales y la incursión en el negocio inmobiliario, entre otras”.
Ayo, por su parte, dijo en la revista informativa de Brújula Digital que “si lo has ninguneado quiere decir que no existe, que no sirve, quiere decir que es corrupto o habrá que ver, qué cosa es, pero Mariaca claramente no está en los planes gubernamentales ni va a estar”.
Peñaranda, en tanto, advirtió que “el hecho de que Mariaca no conocía de la intervención contra Marset es un reflejo que se duda de su honestidad”.
Insistió en que “el Gobierno, el Estado boliviano, el Ministerio de Gobierno y el comandante de la Policía dudan de la honestidad del fiscal general (…) Se le está diciendo ‘mire señor Mariaca, no confiamos en usted’”.
Desde su perspectiva, el abogado constitucionalista Yáñez considera también que el hecho de que Mariaca no haya conocido el operativo envía un “mensaje poderosísimo”.
“Es demasiado sintomático, por ejemplo, que al principal garante, en realidad, al dueño de la persecución penal en este país como lo es el fiscal general ni siquiera le han avisado del operativo (…)”, consideró.
Agregó que “el que no le hayan hecho ni oler del operativo, sobre todo a la Fiscalía, nos está mandando un mensaje poderosísimo al ciudadano de hasta qué punto era confiable”.
Coincidieron Herrera y Peñaranda en que la situación abre interrogantes sobre la continuidad de Mariaca en el cargo.
“Realmente aquí tenemos un signo de interrogación, ¿puede seguir el fiscal general cuando te ningunean así?, preguntó Peñaranda.
De su parte, Ayo preguntó si es posible mantener eternamente un fiscal que no tenga legitimidad”.
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