La escalada bélica mantiene en vilo a los mercados energéticos y dispara el petróleo por el cierre del Estrecho de Ormuz.
Tal problema provoca una paradoja histórica en el mercado de metales preciosos.
Lejos de actuar como el tradicional activo de refugio, el oro sufre esta semana un desplome cercano al cinco por ciento, cotizando este jueves en torno a los cuatro mil 583 dólares por onza, mientras la plata se hunde más del 10 por ciento.
De esa suerte, los inversores asisten perplejos a la mayor desconexión geopolítica de las últimas décadas.
La cotización del oro al contado registró una caída cercana al dos por ciento en las primeras horas, situándose en aproximadamente cuatro mil 700 dólares por onza, mientras que los futuros llegaron a perder cerca del 3,8 por ciento, según datos del mercado spot.
Esta tendencia se enmarca en una semana Bajista para ambos activos refugio, que acumulan siete jornadas consecutivas de pérdidas y cotizan en niveles de enero, con el oro perdiendo casi nueve por ciento en el último mes.
La situación es aún más dramática para la plata, que se desploma más del cinco por ciento al contado y un siete en futuros, situándose en 67,54 dólares por onza, con una caída acumulada del 16 por ciento en las últimas cuatro semanas.
La paradoja desconcierta a los analistas, pues quienes apostaron por los metales preciosos ante una posible depreciación del dólar, se ven atrapados en el lado equivocado del mercado desde el inicio del conflicto, explicó la institución bancaria suiza Julius Baer.
Dicho análisis subraya que los mercados de oro y plata apenas están reaccionando a la guerra.
Según el responsable de Next Generation Research en Julius Baer, Carsten Menke, tras el repunte inicial que suele acompañar a los episodios geopolíticos, el movimiento se desinfló con rapidez, y desde el arranque del conflicto el oro acumula una caída cercana al 3,5 por ciento y la plata un descenso del 11.
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