Las oraciones y celebraciones populares y religiosas se efectuaron en un ambiente marcado por mensajes de unidad, solidaridad y paz.
En la capital, Damasco, así como en las gobernaciones de Alepo, Idlib, Hama y Deraa, las mezquitas se vieron abarrotadas de fieles, quienes realizaron la oración al son del takbir, la tradicional proclamación de la grandeza de Dios.
En el norte de Idlib, personas desplazadas en campamentos participaron en la festividad a pesar de las difíciles condiciones, mostrando su determinación por mantener vivas las tradiciones y la cohesión comunitaria.
Asimismo, residentes de las provincias nororientales de Raqa y Deir Ezzor efectuaron la oración del Eid tras la liberación de esas áreas de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), destacando la importancia de la unidad nacional.
Los sermones del Eid enfatizaron la solidaridad, la paz y la reconciliación, al tiempo que se realizaron plegarias por la misericordia de quienes perdieron la vida y por todos los musulmanes.
Tras las ceremonias, los ciudadanos intercambiaron saludos, compartieron dulces con los niños y visitaron cementerios para recitar versos del Corán por sus difuntos.
mem/fm













