“Su legado nos fortalece con enorme ímpetu, nos recuerda que la soberanía no se negocia, que la justicia no se simula, que la igualdad ante la ley nunca se posterga, nos recuerda que las decisiones que transforman a una nación no son fáciles, pero son siempre necesarias”, aseveró.
Desde Guelatao de Juárez, en el sureño estado de Oaxaca, la jefa del Ejecutivo señaló que su país enfrenta nuevos desafíos, diferentes en su forma, pero igualmente profundos y, frente a ellos, el ejemplo del Benemérito de las Américas les orienta.
“Nos enseña que gobernar es decidir con principios, que transformar es enfrentar resistencias, que servir al pueblo implica, con honestidad y valentía, servir al pueblo, sencillamente eso”, subrayó al afirmar que Juárez “vive en cada acto de justicia”.
“Vive en cada comunidad que defiende su dignidad, vive en cada decisión que pone a México por encima de cualquier interés particular: Juárez vive en la cuarta transformación de la vida pública de México”, aseguró en alusión al movimiento que encabeza.
Sheinbaum también firmó el decreto por el cual se reconoce a Margarita Maza, esposa de Juárez, como Primera Embajadora Histórica de México, por su rol de mediadora con el gobierno de Estados Unidos durante la invasión francesa.
Además, develó una escultura de Maza y un billete de lotería conmemorativo, y canceló la estampilla postal en su memoria.
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