Una nota publicada en el sitio digital del diario Corriere della Sera precisa que, para sorpresa de 31 esquiadores presentes en el lugar la víspera, el alúd ocurrió a dos mil 300 metros sobre el nivel del mar, pese a que el peligro era supuestamente bajo, de un nivel dos en la escala de cinco.
Un bloque de nieve de 150 metros de ancho se desprendió a las 11:40 (hora local) del sábado último de la pared de la montaña y descendió unos 800 metros hacia el valle, donde arrastró al grupo de turistas y sepultó a siete de ellos, de los cuales dos fallecieron, tres se encuentran graves y dos sufrieron heridas leves.
Un equipo de salvamento llegó al lugar a los pocos minutos con el apoyo de seis helicópteros, que trasladaron hasta allí a 115 personas, incluidos más de cincuentena de técnicos de Salvamento Alpino, así como seis unidades caninas, personal sanitario, bomberos, además de efectivos de la Guardia de Finanzas y del Arma de Carabineros.
Como consecuencia de la avalancha murió el guía del grupo, un italiano de 62 años, así como un esquiador austriaco de 56, mientras que entre los heridos más graves se encuentran un joven turista italiano, un alemán y otro austriaco. Los dos heridos leves son ciudadanos alemanes, indicó un parte de los socorristas.
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