Cómo en las jornadas precedentes, los teatros del territorio matancero acogieron varias presentaciones destinadas a fomentar el amor por los títeres y a la vez contribuir al disfrute de niños y jóvenes.
El céntrico Parque de la Libertad devino espacio propicio para la puesta en escena de la obra Susurros callejeros del Grupo Teatral El Mirón Cubano, mientras Teatro Papalote deleitó al público asistente a su sala con la obra Ochún y el Espejo Mágico.
El premio nacional de teatro Rubén Salazar, encargado de la regiduría artística del evento, comentó que para los profesionales del gremio constituye un motivo de regocijo el poder desarrollar el Festitim aún en medio de la compleja situación que afronta el mayor archipiélago caribeño.
Poder contar con amigos de distintos países que mostraron siempre la disposición de traer su arte al Festitaller resulta una muestra fehaciente del prestigio con que cuenta el evento y es a la vez una demostración de resiliencia, comentó.
Salazar enfatizó que esta edición pone la parada alta de cara al año próximo, en el que esperan poder contar con más agrupaciones teatrales nacionales y foráneas en pos del deleite de los amantes del trabajo con títeres.
La 16 edición del Festitaller Internacional de Títeres concluyó con un concierto de la cantautora cubana Lidis Lamorú en el Teatro Sauto, monumento nacional, junto a niños de las compañías Maravillas de la Infancia y Gabi y Sofi.
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