Tal estrategia se pondrá en marcha al cierre este domingo de los comicios subnacionales y a la espera de eventuales segundas vueltas en las gobernaciones departamentales, donde constitucionalmente los ganadores requieren más de 50 puntos porcentuales o 40 unidades sobre 100 y 10 de ventaja sobre el segundo lugar.
Desde Tarija, tras votar este domingo, el mandatario delineó la hoja de ruta que seguirá en las próximas semanas.
Según explicó, el plan pasa por convocar a las brigadas parlamentarias para impulsar un paquete de leyes clave, entre ellas sobre hidrocarburos, minería, educación y seguridad jurídica, además de viabilizar préstamos internacionales destinados a infraestructura y desarrollo.
“Este es un ciclo muy politizado. Se acaban las elecciones y presentaremos las normas al Parlamento”, declaró Paz ante la prensa al anticipar que buscará construir acuerdos con todas las fuerzas políticas bajo la idea de un “gran centro” que permita viabilizar reformas estructurales.
Se observa en el discurso presidencial un punto de inflexión: pasar de un periodo caracterizado por la puja electoral (tres comicios en seis meses) a una etapa de gobernabilidad y ejecución.
Paralelamente, el dignatario reivindicó alegados avances en sus primeros meses de gestión, como el “ordenamiento de la economía” y la reactivación de la agenda internacional, aunque dejó claro que el siguiente paso dependerá de la articulación con las alcaldías y las gobernaciones.
Mencionó al respecto su propuesta presentada como Agenda 50/50, la cual propone redistribuir el presupuesto nacional a la mitad entre el Gobierno central y las jurisdicciones territoriales.
Explicó Paz que, más que un reparto de recursos, el Gobierno busca una profundización de las autonomías, con mayor capacidad de decisión para los territorios en áreas como educación, salud y desarrollo económico.
Desde el Gobierno nacional, sostienen que no se trata de una transformación menor, pues incluye una reforma tributaria bajo la consigna de “capitalismo para todos”, así como la reconfiguración del aparato estatal mediante el congelamiento de empresas públicas deficitarias y la digitalización de procesos.
Igualmente, anuncian leyes estratégicas para sectores clave como hidrocarburos (especialmente sensibles para regiones como Tarija), minería y litio, en un escenario en el que el propio mandatario reconoció la pérdida de mercados como el argentino y la necesidad de reactivar la producción energética.
Sin embargo, todas estas aspiraciones deberán vencer el reto de un mapa político marcado por la dispersión como resultado de estos comicios subnacionales.
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