Casos como el de la mujer calcinada en Santo Domingo Este y el asesinato de una joven en Santo Domingo Norte ponen de relieve situaciones de alta agresividad que siguen impactando a la sociedad, particularmente en contextos de conflictos de pareja y violencia de género.
Aunque las estadísticas evidencian una tendencia a la baja, estos sucesos influyen en la percepción de inseguridad de la población.
La Fuerza de Tarea Conjunta informó que la tasa de homicidios disminuyó cerca de un 35 por ciento desde 2023, aunque con un ligero repunte en 2026.
Actualmente, el índice se sitúa en 8.14 por cada 100 mil habitantes, por debajo de los niveles de 2023 (12.35), 2024 (10.69) y 2025 (7.79), lo que confirma una disminución sostenida en los últimos años pese al incremento leve registrado este año.
Sin embargo, más allá de los indicadores, persiste la preocupación ciudadana ante la ocurrencia de hechos graves que generan alarma.
El reto para las autoridades es continuar consolidando la reducción de los niveles de homicidios, al tiempo que se fortalecen las acciones preventivas y de protección, de modo que los avances también se traduzcan en una mayor sensación de seguridad para la población.
oda/mpv













