Según las fuentes, la región más afectada es la localidad de Nyakach, donde más de tres mil familias fueron desplazadas por el río Sondu Miriu que salió de su cauce, mientras, en el condado de Kisumu, aldeas enteras quedaron sumergidas, con alrededor de mil 200 hectáreas de tierras de cultivo dañadas.
Por otra parte, en esta capital hay 37 muertos así como numerosas viviendas e infraestructura dañadas y los meteorólogos pronostican más precipitaciones en los próximos días.
Desde principios de mes, el presidente de Kenya, William Ruto, dispuso la entrega de alimentos de las reservas nacionales para distribuir entre las familias afectadas.
Los especialistas atribuyen las fuertes precipitaciones al cambio climático, que acelera el calentamiento global y aumenta el contraste de fuertes lluvias y sequías en el este de África.
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