La Presidencia palestina denunció en un comunicado las continuas agresiones de los grupos de extremistas judíos al tiempo que responsabilizó al gobierno de Benjamin Netanyahu por esas acciones.
El asesinato de ciudadanos, los incendios contra propiedades y los actos de violencia son acciones organizadas llevadas a cabo bajo la protección de las fuerzas de seguridad y la administración de extrema derecha de ese país, afirmó.
Según el texto, el objetivo de la campaña es “implementar planes de anexión, expansión y desplazamiento” del pueblo palestino.
En similar sentido se pronunció el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados, que acusó a las autoridades israelíes de “continuar su guerra de exterminio contra nuestro pueblo en la Franja de Gaza y Cisjordania”.
La Cancillería estimó que el Gobierno utiliza a las bandas de colonos como una herramienta más para profundizar su estrategia de expansión en ese territorio.
Mientras, el presidente del Consejo Nacional, Rouhi Fattouh, aseguró que los ataques constituyen un claro ejemplo de terrorismo practicado por los colonos en su intento por expulsar a los habitantes de la Ribera Occidental.
Tales prácticas de limpieza forzada se entrelazan con políticas de impunidad en flagrante violación de las normas del derecho internacional humanitario y los Convenios de Ginebra, alertó.
Ante esa situación, Fattouh llamó al mundo a asumir sus responsabilidades y actuar de inmediato para detener la agresión israelí y ofrecer garantías de seguridad al pueblo palestino.
Más de 780 mil israelíes viven en la Ribera Occidental, incluido Jerusalén Este, pese a varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que exigen la evacuación de esas colonias, que el mundo considera ilegales.
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