Tras 42 años del primer censo (1984), el Ministerio de Planificación y Coordinación de la Asistencia para el Desarrollo organizó el evento, que recogió compromisos de financiamiento por más de 200 millones de dólares estadounidenses.
El mandatario de RDC, en sus palabras durante el encuentro, insistió en la importancia de realizar esta pesquisa, fundamentalmente ante el crecimiento demográfico del país, cuya población aumentó de unos 30 millones a casi 112,8 millones de habitantes en la actualidad.
“Seguir planificando sin datos demográficos completos, fiables y actualizados equivaldría a gobernar sin visibilidad y, por lo tanto, debilitaría la capacidad del Estado para satisfacer con precisión las expectativas de la población”, enfatizó el jefe de Estado, según citó la Presidencia.
Añadió que un país que no se conoce a sí mismo no puede gobernarse plenamente, de ahí que remarcara que la realización del censo no es solo rectificar un retraso histórico, sino abrir un nuevo capítulo en la gobernanza nacional.
Precisó que el objetivo es “garantizar que, durante las próximas décadas, las decisiones públicas importantes en la RDC se basen más en el conocimiento que en la estimación; en el rigor más que en la aproximación; en la equidad territorial más que en la ceguera estadística”.
Tshisekedi expresó su profundo agradecimiento a todos los socios técnicos y financieros, así como al sistema de las Naciones Unidas, y en especial a Costa de Marfil, que accedió a apoyar el proceso.
El segundo Censo General de Población y Vivienda de la RDC debe servir de pilar para las principales reformas iniciadas en 2019, mencionó, y enumeró la educación básica gratuita, la cobertura sanitaria universal, la atención materna gratuita y el Programa de Desarrollo Local para los 145 Territorios.
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