Como un relámpago que eligió el instante exacto, Cort cruzó primero la meta en un final masivo y apretado, deteniendo el cronómetro en 3:45:28 horas y firmando la 35ª victoria profesional de su carrera.
A su estela, el francés Noa Isidore (Decathlon-CMA CGM) fue segundo y el italiano Francesco Busatto (Alpecin-Premier Tech) completó un podio comprimido como un latido en la recta final.
La jornada, ondulada y traicionera, deshilachó la fuga temprana y preparó un desenlace donde la potencia y la sangre fría dictaron sentencia sobre el asfalto de Banyoles.
El francés Dorian Godon (Ineos Grenadiers), cuarto en la etapa, defendió el liderato y amplió su ventaja en la general con 7:46:27, apenas un segundo por delante del propio Cort.
Mañana, la tercera etapa unirá Mont-roig del Camp y Vila-seca sobre 159,4 kilómetros, otro lienzo donde la montaña corta y el viento pueden volver a escribir la historia de esta 105 edición.
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