Hizo la afirmación en la celebración anual este martes del Programa de la India de Cooperación Técnica y Económica (ITEC), del cual se han beneficiado cientos de funcionarios y profesionales cubanos a lo largo de más de tres décadas en diversos sectores como salud, educación, administración, servicios públicos, periodismo, agricultura, potencialidades empresariales e infraestructura digital, entre otros.
Acudieron al evento en la Embajada de la India graduados de diversos cursos quienes compartieron experiencias durante sus estudios y la directora del Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera para la cooperación y el desarrollo, Vilma Sánchez.
Entre las prioridades que el Embajador Changsan mencionó para impulsar este año están la tecnología de la información y transformación digital, la colaboración médica, producción farmacéutica y biotecnología, así como emprendimiento y desarrollo empresarial.
“El enfoque de la India es colaborativo y se basa en la demanda: escuchamos las necesidades de Cuba, diseñamos programas y nos centramos en la capacitación y el desarrollo profesional del recurso humano”, señaló el jefe de Misión.
De esa forma, “contribuimos al progreso humano y a la amistad entre nuestras dos naciones”, consideró Changsan.
El programa ITEC ha beneficiado a más de 220 mil profesionales de más de 160 países, tanto en el sector civil como el de la defensa, a través de unas 12 mil becas anuales que costea el gobierno indio en más de 300 cursos.
El Embajador elogió que el fomento de Cuba ha estado marcado por logros extraordinarios en materia de salud, educación y protección social, “a pesar de haber enfrentado retos persistente”.
Las limitaciones económicas, las presiones externas, el limitado acceso a determinadas tecnologías e insumos y la necesidad de modernizar las infraestructuras -puntualizó- “han puesto a prueba la capacidad de Cuba para ampliar las oportunidades de su población”.
“Sin embargo, es precisamente ante estos desafíos cuando la cooperación internacional cobra mayor importancia”, aseveró Changsan.
Los puntos fuertes de Cuba -añadió- como una mano de obra altamente calificada, instituciones públicas sólidas y una cultura de innovación en condiciones de restricciones, la convierten en un socio ideal para desarrollar capacidades específicas y la transferencia de tecnología.
Los reunidos para la ocasión son prueba viviente de esa capacidad, entre ellos estaban graduados del programa ITEC en tecnología de la información y redes, inteligencia artificial, calidad farmacéutica y biotecnología, sistemas de gestión y normas ISO, agricultura, agroempresas y medios de comunicación, así como de comunicación para el fomento.
idm/mh













