Desde las filas de la ultraderechista alianza Libre, Velasco resultó primero el domingo último con el 29,3 por ciento de los votos, según los datos del Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre), y ya descartó buscar apoyos de lo que denominó “vieja política”, mientras anunció una “visión de futuro”.
“»Nosotros no hacemos alianza con la vieja política. Hacemos alianza con la gente. Somos distintos, abrimos las puertas a todos, por supuesto. El proyecto Libre tiene las puertas abiertas a todos los que quieran sumar. La gente está cansada de la vieja política», aseguró Velasco en declaraciones a la red Unitel.
Agregó que fue un orgullo competir en primera vuelta con candidatos experimentados como Luis Fernando Camacho, Branko Marinkovic o Guido Nayar.
«Ahora competir con el señor Otto Ritter para mí, a esta edad, la verdad que es un orgullo y un honor», indicó en referencia a su primera incursión como aspirante a gobernador de Santa Cruz, tras fracasar en los comicios generales de 2025 en la aspiración de conquistar la Vicepresidencia del país, en la dupla de Libre junto al ultraderechista Jorge Tuto Quiroga.
De su lado, Ritter calificó al joven Velasco de candidato improvisado e incluso lo calificó de “irrespetuoso”.
Anticipó que conversará con todos para lograr los apoyos necesarios con vista a conquistar la Gubernatura, teniendo como factores clave su experiencia y capacidad.
“JP (Juan Pablo) tiene primero que estudiar. Si JP no conoce la historia de Santa Cruz, los problemas de Santa Cruz y simple y llanamente se dedica a atacar al prójimo, a hacer guerra sucia, yo no creo que le irá bien», afirmó Ritter en entrevista concedida al sitio digital Periodismo Somos Todos.
Consideró el jurista promotor del “Sueño Cruceño” que la elección se va a definir entre “la formación y la capacidad que tenemos nosotros o la improvisación de JP».
Insistió en que Santa Cruz necesita una persona seria que maneje la Gobernación, “no un muchacho irrespetuoso, atrevido y malcriado».
Criticó Ritter que desde la candidatura de JP hubo una impresionante «guerra sucia» en redes sociales contra él y el gobernador derrotado en su proyecto de reelección, Camacho.
Vaticinó Ritter que prevalecerá esa presunta estrategia en la segunda vuelta, prevista para el 19 de abril próximo.
«Yo no creo que el canalla cambie», fustigó al calificar de una canallada los ataques en su contra.
Constitucionalmente, para ser elegido gobernador en Bolivia es necesario alcanzar más del 50 por ciento de los votos o 40 unidades porcentuales con más de 10 puntos de ventaja respecto al segundo lugar.
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