Los principales cierres se ejecutarán en el Caso Antiguo, el parque Omar y la Cinta Costera, en esta capital, escenario de ocho procesiones y con una alta afluencia de turistas.
El subcomisionado del SPI, Matías Ruiz , precisó al canal de noticias TVN que ya están alistados los integrantes de ese grupo para comenzar el despliegue a partir del próximo 27 de marzo, Viernes de Dolores, y hasta el 5 de abril.
Para garantizar la visita a las iglesias, Ruiz explicó que el Casco Antiguo se transformará en una zona predominantemente peatonal durante las celebraciones. Solo residentes y comerciantes con pases de acceso podrán ingresar en vehículo hasta ciertos horarios, indicó.
Se espera que más de 250 mil visitantes lleguen al sitio histórico, un aumento respecto a las 230 mil personas registradas en 2025, precisó.
La operación forma parte de un trabajo interinstitucional que incluye a la Policía Nacional, la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y el Municipio de Panamá, con el fin de coordinar seguridad, movilidad y servicios durante la temporada religiosa.
En Panamá, la Semana Santa es una época de profunda reflexión y tradición, caracterizada por procesiones, misas solemnes —especialmente en el Casco Antiguo- el consumo de mariscos y un alto flujo de viajeros hacia el interior del país.
Durante esos días, muchas comunidades realizan procesiones, dramatizaciones religiosas y actividades de reflexión espiritual, además de ser un periodo en el que numerosas familias aprovechan para viajar o descansar.
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