El ministro del Interior, John Reimberg, afirmó que la detención se produjo durante un operativo entre la Subsecretaría de Migración y la Policía Nacional, con apoyo del Centro Nacional de Inteligencia.
El detenido, identificado como M.K., fue acusado de tener supuestos nexos con socios comerciales de un testaferro del narcotraficante Leandro Norero, asesinado en prisión en 2022.
De acuerdo con la versión oficial, el iraní mantendría conexiones con Hassan Isadi, señalado como integrante de la Fuerza Quds, una rama del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, y presuntamente vinculado al intento de asesinato contra la embajadora de Israel en México, Einat Kranz Neiger.
Según el Gobierno, M.K. habría participado también en actividades de captación de recursos, adoctrinamiento y obtención de información para identificar posibles objetivos en la región.
Reimberg indicó que el ciudadano es requerido por agencias internacionales y que se iniciaron los trámites para su deportación.
Tras divulgarse la noticia, organizaciones sociales y de derechos humanos ecuatorianas cuestionaron los argumentos oficiales y señalaron que el detenido, llamado Mohammad Khodadadi, era director del Centro Cultural Iraní en Quito, tenía residencia legal en el país y vínculos familiares.
La sede de esa entidad en Quito fue atacada el 28 de febrero por grupos sionistas mientras un grupo de personas se encontraban allí en el contexto del Ramadán, un periodo sagrado para los musulmanes.
La detención de Mohammad Khodadadi se produce mientras el Ejecutivo ecuatoriano asegura que existe en el territorio nacional presencia de grupos terroristas extranjeros.
Más temprano, el ministro Reimberg informó que se detuvo a un ciudadano de origen sirio, identificado con las iniciales M.H, presunto miembro de Hezbolá.
El presidente Daniel Noboa emitió en septiembre del año pasado un decreto mediante el cual Ecuador catalogó oficialmente como “terroristas” a las organizaciones Hamás, de Palestina; Hezbolá, de Líbano; y a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
En esa categoría también están organizaciones como los Comandos de la Frontera, el Frente Oliver Sinisterra, las Disidencias Comuneros del Sur, así como el Tren de Aragua, entre otras vinculadas al crimen organizado.
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