Si bien la reunión estaba prevista para realizarse en Lima, Perú, la cancillería ecuatoriana informó que el encuentro tuvo lugar esta tarde de forma telemática.
Las delegaciones de ambos países, encabezadas por sus respectivos viceministros de Relaciones Exteriores, revisaron el estado de la relación y definieron líneas de trabajo en áreas clave, indicó la nota oficial.
El encuentro, facilitado por la Comunidad Andina de Naciones (CAN), se produce en un contexto marcado por fricciones recientes, incluida una disputa comercial que ha afectado el intercambio entre ambos países y diferencias en torno al manejo de la seguridad en la frontera común.
En ese contexto, las delegaciones coincidieron en la necesidad de avanzar con “alto nivel de compromiso” en el fortalecimiento del control fronterizo y en la coordinación de estrategias contra el narcotráfico, la minería ilegal, el tráfico de migrantes, el contrabando y otras formas de delincuencia organizada transnacional.
Asimismo, acordaron abordar de manera integral los temas pendientes en comercio, transporte, energía e hidrocarburos, con el objetivo de restablecer condiciones de mayor fluidez en la relación bilateral.
En el ámbito judicial, ambas partes reiteraron su disposición a agilizar los mecanismos de cooperación conforme a los instrumentos internacionales vigentes, en un intento por mejorar la coordinación frente a redes criminales que operan en ambos lados de la frontera.
El diálogo también incluyó la necesidad de reforzar la presencia estatal en la zona limítrofe, considerada estratégica por su vulnerabilidad a economías ilegales y grupos armados.
La guerra comercial entre Quito y Bogotá inició en enero pasado, cuando el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció la imposición de una “tasa de seguridad” a las importaciones colombianas, ante una supuesta falta de acciones del Gobierno vecino en la lucha contra el narcotráfico en la frontera.
El arancel, que inicialmente era del 30 por ciento, Ecuador lo subió luego al 50 por ciento, mientras Colombia impuso una medida similar, cerró su frontera terrestre al ingreso de una serie de productos ecuatorianos, y suspendió la venta de electricidad a su vecino.
A la disputa comercial se sumó la pasada semana la pugna por el hallazgo de una bomba sin explotar en territorio colombiano, lanzada como parte de las operaciones militares desarrolladas por Ecuador en zonas fronterizas en colaboración con Estados Unidos.
Luego ambas partes conversaron y rebajaron las tensiones, pues definieron que el artefacto efectivamente pertenecía al Ejército ecuatoriano, pero rebotó hacia el lado vecino.
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