Mientras Ucrania no suministre petróleo, no recibirá gas de Hungría. Vamos a proteger la seguridad energética de Hungría, mantener los precios fijos de la gasolina y las tarifas reducidas del gas, declaró en un mensaje difundido por televisión tras una reunión del gabinete.
La medida responde a lo que Budapest califica como un bloqueo ucraniano al flujo de crudo ruso hacia territorio húngaro. En las últimas semanas, Orban había acusado al presidente Volodimir Zelenski de cometer un “crimen” al establecer una “bomba” contra la seguridad energética de su país y advirtió que su gobierno rompería ese cerco.
Analistas consultados en Budapest señalaron que la suspensión del gas profundiza la crisis entre los dos países vecinos en medio de la guerra en Ucrania. “Hungría ha mantenido una postura diferenciada dentro de la Unión Europea, priorizando sus acuerdos energéticos con Rusia por encima de la solidaridad con Kiev”, explicó el investigador Gábor Tóth, del Instituto de Asuntos Internacionales.
El oleoducto Druzhba, cuyo nombre significa “amistad” en ruso, es una de las principales arterias de suministro de crudo a Europa Central y del Este. Hungría, altamente dependiente de los hidrocarburos rusos, ha insistido en que el corte del flujo compromete su estabilidad energética y la protección de las tarifas subsidiadas para los consumidores húngaros. La decisión de Budapest se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Kiev y varios países europeos por el tránsito energético. Para el especialista en geopolítica energética Zoltán Bassa, “Orban utiliza el gas como herramienta de presión para mantener su modelo de precios internos y demostrar que puede responder con asimetría a cualquier interrupción que afecte sus intereses nacionales”.
Las autoridades húngaras no precisaron el volumen de gas que era suministrado a Ucrania ni los plazos para la vigencia de esta suspensión, dejando abierta la posibilidad de retomar los envíos en caso de que se restablezca el bombeo de crudo ruso a través del Druzhba. Hasta el cierre de esta edición, el gobierno ucraniano no había emitido una respuesta oficial al anuncio de Budapest.
mem/ehl/amp













