Afirmó que sostuvieron reuniones con el consorcio CBC, empresa que firmó un contrato para la explotación de litio durante el gobierno del expresidente Luis Arce, el cual todavía no ha sido aprobado en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).
“China firmó contratos con el gobierno de Bolivia en la anterior gestión; esos contratos todavía no han pasado por la ALP y dejaron claro que están con la predisposición para mejorar o cambiar el contrato en caso de que exista la necesidad para Bolivia o ambos países”, confirmó.
Asimismo, comentó que la empresa china manifestó preocupación, compartida con la Unión Europea, por la posibilidad de que Bolivia se incline por trabajar con un solo país, en referencia a lo exigido por el Gobierno de Estados Unidos en el contexto de la Doctrina proclamad el 2 de diciembre de 1823 por el presidente James Monroe.
Inicialmente, esta política buscaba impedir la presencia europea en este hemisferio, bajo la denominación de “América para los americanos”, y en el siglo XXI el jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, la enarbola para contrarrestar la presencia china, cuyos intercambios mercantiles con Latinoamérica y el Caribe ascendieron en 2025 a 500 mil millones de dólares.
Pese a que el presidente boliviano, Rodrigo Paz, fue uno de los firmantes en Miami el 7 del mes en curso de la alianza Escudo de las Américas promovida por Trump, que además de las medidas de seguridad incluía entre sus objetivos obstruir la presencia china en esta región, Rivero descartó que Bolivia se incline a trabajar con un solo país.
La nación asiática es el mayor socio comercial de Bolivia (con un intercambio mercantil que en 2025 llegó a cuatro mil 500 millones de dólares), expresó el embajador Wang Liang en entrevista concedida a Prensa Latina.
Significó que el XV Plan Quinquenal (2026-2030) trazado en las Dos Sesiones de China abre nuevas oportunidades para las relaciones entre su país y Bolivia.
Consideró al respecto que los temas destacados en las Dos Sesiones, tales como el desarrollo de alta calidad, la innovación, la transición verde y baja en carbono y la ampliación de la apertura al exterior, tienen sinergias y compatibilidad con la planificación de desarrollo boliviano.
Señaló que los dos países son altamente complementarios en ámbitos como el comercio, la inversión, la economía digital, el desarrollo de nuevas energías, la construcción de infraestructuras y la protección ambiental.
Enfatizó el diplomático en que China no tiene cálculos geopolíticos, tampoco interviene en los asuntos internos de otros países, ni impone condiciones que apunten contra terceros.
oda/jpm






